Cáñamo en la COP 30: el aliado verde que Brasil sigue ignorando
Expertos defienden que el cáñamo puede ser protagonista de la transición ecológica y pieza clave en las metas de descarbonización, pero la ausencia del tema en la COP 30 enciende una alerta sobre el costo político del silencio
Publicado en 13/11/2025

Expertos advierten que la ausencia del cáñamo en la COP 30 representa un retroceso en las metas climáticas | Reproducción IA
Mientras el planeta dirige su mirada hacia Belém do Pará, sede de la COP 30, Brasil carga con una paradoja: es una de las mayores potencias en biodiversidad, pero aún duda en reconocer el potencial del cáñamo, una planta capaz de capturar carbono, regenerar el suelo e impulsar una economía verde e inclusiva.
Ignorar el cannabis en la agenda climática internacional tiene un alto costo político. El país corre el riesgo de perder protagonismo en un debate que une ciencia, sostenibilidad e innovación, precisamente los pilares de la transición ecológica que el mundo espera de Brasil.

Para el abogado Fabrício Ebone Zardo, presidente del Instituto de Ciencia y Tecnología Cannabis Brasil (ICT Cannabis Brasil), el cáñamo es más que un cultivo agrícola: es una herramienta de regeneración planetaria.
“El cáñamo posee beneficios superiores a otras fibras naturales, destacándose como una poderosa herramienta para el logro de las metas ambientales globales. Su potencial de captura de carbono y regeneración del suelo lo convierte en un aliado estratégico en las políticas de descarbonización y en la economía verde”, explica.
Del discurso a la acción: el papel del sector jurídico
Zardo defiende además que el sector jurídico tiene un papel esencial para transformar el potencial de la planta en realidad concreta. “Abogados y abogadas pueden actuar a través de consultorías especializadas en derecho cannábico y ambiental, orientando a empresas, institutos y productores sobre el marco legal del cáñamo industrial, las normas de licenciamiento y el acceso a incentivos de bioeconomía”, afirma.
Recuerda que la integración de la cultura a los mecanismos del mercado de carbono puede consolidar al cáñamo como uno de los principales vectores de innovación verde del país, siempre y cuando exista seguridad jurídica y políticas públicas bien estructuradas.
Cáñamo: símbolo de reconexión
Con la COP 30 celebrada en Belém do Pará, territorio de resistencia y biodiversidad, la discusión sobre el papel cultural y simbólico del cáñamo adquiere nuevas dimensiones.
“Ante la urgencia climática y el agotamiento del modelo fósil, necesitamos inaugurar un nuevo modal civilizatorio, el de la regeneración y la bioeconomía. El cáñamo trasciende su valor como materia prima: es un símbolo de reconexión entre naturaleza, economía y sociedad”, concluye Zardo.
Mientras la agenda oficial de la COP 30 sigue sin abordar el tema, crece el coro de expertos que advierten: ignorar el cannabis es desperdiciar una oportunidad histórica de alinear a Brasil con la vanguardia de la economía verde global.